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14/10/2013

Uno de cada cinco asturianos sufrirá una enfermedad mental a lo largo de su vida, prevé una encuesta de Sanidad

Uno de cada cinco asturianos sufrirá una enfermedad mental a lo largo de su vida, según desvela una reciente encuesta llevada a cabo por la Consejería de Sanidad del Principado. El informe cifra en el 19,9 por ciento la porción de la población adulta de la región en riesgo de mala salud mental, una tasa ligeramente inferior a la nacional, situada en el 21,3 por ciento. Con la edad, precisa la encuesta, esta amenaza se incrementa de manera sustancial en las mujeres: hasta cerca de un tercio de las mayores de 64 años presenta riesgo de deterioro psíquico. En el caso de los varones, el porcentaje más alto se da en edades medias: el 16 por ciento en la franja de 30 a 44 años.

Según los datos de Sanidad, a lo largo del año pasado 10 de cada 1.000 personas mayores de 15 años y 14 de cada 1.000 niños menores de 14 años fueron atendidos por primera vez en las consultas especializadas de salud mental del Principado. Las autoridades sanitarias alertan del elevado consumo de fármacos tranquilizantes y antidepresivos.

Asturias se sumó ayer a la celebración del "Día mundial de la salud mental" con varios actos. Uno de ellos, desarrollado en Oviedo, contó con la participación del Gobierno asturiano, el Ayuntamiento de Oviedo y la Asociación de Familiares y Personas con Enfermedad Mental de Asturias (Afesa/Feafes). Julio Bruno, director general de Salud Pública, alertó de los efectos negativos que el recorte de los recursos destinados a la ley de Dependencia acarrea tanto para los enfermos psiquiátricos como para sus familias.

"No es sólo la crisis, sino también determinadas decisiones políticas lo que perjudica a este colectivo", subrayó Bruno en alusión crítica a los recortes aplicados por el Ejecutivo central.

El responsable de Salud Pública reclamó que las modificaciones del Código Penal no generen "discriminaciones" hacia las personas aquejadas de dolencias mentales a base de achacarles "mayores suposiciones de peligrosidad".

Belén Fernández Acevedo, concejala de Servicios Sociales del Ayuntamiento de Oviedo, manifestó a Afesa la disposición del Consistorio ovetense de acelerar los trámites para ampliar el centro de apoyo a la integración de La Corredoria, medida que también redundará en una mejora de los locales que Afesa emplea para sus actividades y tareas de gestión.

Daniel Rodríguez, presidente de Afesa, reclamó que las políticas de salud mental queden al margen del debate partidista y de las controversias entre las diversas escuelas de psiquiatría. "Necesitamos el apoyo de todos", subrayó Rodríguez.

Por la tarde, el nuevo director de Servicios Sanitarios del Servicio de Salud del Principado (Sespa), José María Fernández, expuso las líneas generales del plan de salud mental para el período 2013-2017, que prepara la Administración regional. Entre otras líneas estratégicas, pretende reforzar la atención a los trastornos psíquicos más graves, como la depresión, el suicidio y la salud mental infanto-juvenil. Asimismo, se propone "reducir la carga de medicalización de la enfermedad mental desde un enfoque comunitario de la atención a la enfermedad", así como "introducir procedimientos que impliquen a los ciudadanos en las decisiones sobre su proceso terapéutico".

18/09/2013

«Lo que está ocurriendo en la cárcel de Villabona es escandaloso. Están desmantelando un modelo de reinserción que ha sido referente en España en los últimos veinte años y que ha logrado exportar esa metodología de trabajo a otras 30 unidades de 18 cárceles del país». Julio Bruno, director general de Salud Pública de la Consejería de Sanidad no esconde su enfado ni su indignación por lo que «está pasando de puertas adentro» en la prisión asturiana. Porque, pese a las declaraciones de la última semana del ministro del Interior, Jorge Fernández Díaz, asegurando que «la UTE sigue adelante», Bruno asegura que «una cosa son las palabras y otras muy distintas, los hechos». Y los hechos, según este responsable, son que la dirección de la prisión y el Gobierno central «están desmontando la UTE porque no creen en la reinserción de las personas, algo que escandaliza, sobre todo viniendo de una persona como el ministro que se define como cristiana».

  • Principado y partidos políticos, a excepción del PP, acusan a la dirección de la prisión de desmontar el modelo. La cárcel y el Gobierno lo niegan
  • La Unidad Terapéutica de Villabona vive tiempos convulsos tras años de ser referente en España

Asegura el director de Salud Pública que la cúpula de Villabona ha iniciado un ataque frontal contra el modelo que en 1992, y de forma pionera en España y casi en el mundo (ha sido visto con buenos ojos por países como Colombia o Irlanda), se implantó en Asturias de la mano la llamada Unidad Terapéutica y Educativa (UTE). Fueron «inicios difíciles» en la antigua prisión de Oviedo, cuando el educador Faustino García Zapico y la trabajadora social Begoña Longoria González comenzaron, junto con un pequeño grupo de internos, «a intervenir para cambiar una realidad hostil dominada por la toxicomanía y la subcultura carcelaria».

Pero, ahora, «están modificando los criterios de acceso a estos módulos, poniendo trabas al personal educativo que allí trabaja y alterando toda su metodología de trabajo. El modelo de la UTE se basa en criterios de recuperación de los valores, cuando la dirección de la prisión lo que quiere es volver al sistema represivo», resume Bruno, al que en diciembre pasado el centro penitenciario le prohibió celebrar en Villabona el Día Mundial del Sida, como venía haciendo el Principado desde hacía años.

Los resultados que muestra la Unidad son incontestables: desde su puesta en marcha, hace 21 años, la UTE de la prisión asturiana «ha logrado la reinserción de 1.200 personas». Los datos que maneja la Consejería de Sanidad del Principado señalan, por ejemplo, que, en 2011, «se habían conseguido 169 excarcelaciones y en 2012, 114». Además, los funcionarios que hacen labores de vigilancia tienen opción de promocionar como educadores de la UTE, algo que la dirección ha frenado, denuncia Bruno.

Actualmente, son 462 personas, menos de la mitad de los reclusos de Villabona, las que están en alguno de los cinco módulos de la Unidad Terapéutica y Educativa, a la que se accede siempre de forma voluntaria. Se trata de un «espacio libre de drogas» en el que «las pautas son muy claras» -desde la obligatoriedad de ducharse todos los días hasta no llevar piercings-, pero que «funciona con una estructura horizontal» y con los mismos recursos que un módulo al uso», explica Rosa Fernández, al frente de la Asociación de Familiares y Amigos de la UTE, que ha conseguido reunir en muy pocos días alrededor de 2.000 firmas de respaldo a través de la organización de defensa de los derechos humanos Avaaz.

Hoy, dos décadas después de aquellos inicios complicados, la Unidad atraviesa por uno de los momentos más convulsos de su historia, con recortes de personal que ya han denunciado todos los grupos políticos «a excepción del Partido Popular». Izquierda Unida y UPyD han llegado, incluso, a reclamar la destitución del director de la prisión, Esteban Suárez.

Y, mientras los familiares hablan de «hostigamiento», «involución», «envidia» y «estrechez de miras» de los mandos de la prisión «con respecto a estos módulos libres de droga», el responsable del centro guarda silencio. EL COMERCIO ha querido recabar su opinión, pero Suárez ha rehusado hacer declaraciones. Su única manifestación ha sido a través de una circular dirigida al personal de la cárcel en diciembre pasado, en la que argumentaba el porqué de su oposición a ampliar las UTEs, una medida que considera «innecesaria».

Según explicó entonces el director de la cárcel, la oferta de plazas en los módulos terapéuticos es «más que suficiente para la población actual». Cree Esteban Suárez que primero «hay que corregir y mejorar muchas de las actuaciones que se venían llevando a cabo por los profesionales de las UTEs, amparadas en la concesión de una cierta autonomía de funcionamiento y en una percepción errónea de su líder, Faustino (García Zapico, responsable de la UTE), de que puede hacer y deshacer a su antojo». Además, Suárez reconoce que su apuesta pasa por potenciar los llamados Módulos de Respeto, una fórmula que se rige por un sistema de puntos, encargando las tareas más penosas a quienes tienen menos puntuación.

En esa nota, el director de Villabona advertía que «si algún trabajador de este centro pretende imponer otra política penitenciaria debería pensar en solicitar una excedencia y fundar una ONG y no dedicarse a enredar en una institución pública como ésa, en la que no caben proyectos personalistas para satisfacer el propio ego y que lo que menos necesita es líderes mesiánicos». El cruce de acusaciones acabó en una demanda por injurias que ganó Faustino García Zapico, al que Villabona tuvo que indemnizar con 1.500 euros.

La polémica ha alcanzado ya al gran público, con la periodista Mercedes Milá como abanderada de la causa tras lanzar «un grito de socorro» en su programa televisivo, y unas familias que reclaman que se restablezca el funcionamiento del equipo multidisciplinar de la UTE, las cinco comisiones de servicio de educadores y la coordinación eliminadas, además de que se vuelva a autorizar la entrada de la abogada de la Fundación ADSIS, que «ha sido prohibida sin motivo».

Medalla de Plata en 2007

En contraposición a la UTE, la prisión promueve los citados Módulos de Respeto impulsados por el PP, en los que, según sus detractores, no se controla la entrada de estupefacientes. Todo lo contrario de lo que ocurre en las Unidades Terapéuticas, potenciadas por los gobiernos socialistas, en las que «la educación es fundamental, de forma que no hay nadie en ellas que no aprenda a leer y a escribir como punto de partida imprescindible, y donde todos los espacios están abiertos», dice Rosa Fernández. Nada de «chabolos cerrados» a cal y canto.

El problema en Villabona «es la utilización perversa que hace del Módulo de Respeto la dirección de la cárcel, haciéndolo competir con la UTE, otorgando los mismos beneficios por una actividad de mínimos que aquellas personas que en la UTE están trabajando con un compromiso de cambio personal que le supone un grandísimo esfuerzo», indican los defensores de la unidad.

En el fondo, se trata de dos modelos distintos de cárceles. Eso es lo que está en juego. Y, en opinión de algunos, la definición del futuro sistema penitenciario, amenazado por la privatización, denuncian los sindicatos. Reinserción frente a simple custodia.

La UTE de Villabona recibió en 2007 la medalla de Plata del Principado de Asturias, un premio que suponía un importante espaldarazo hacia un modelo penitenciario en el que desaparece el concepto de «vigilancia» y se sustituye por el de «resolución de conflictos». Se trata de una fórmula distinta a lo que ocurre en la prisión al uso, «donde en lugar de resolver esos conflictos simplemente se contienen».

«Otra cárcel es posible»

«La UTE es la prueba de que otra cárcel es posible», concluye Luis Manuel Flórez 'Floro', alma de Proyecto Hombre, en donde han continuado su proceso de reenganche en la sociedad 800 reclusos, calcula. Y que no entiende «que haya que estar defendiendo algo que no necesita defensa, avalado por tantos reconocimientos».

Un proceso «durísimo» por el que ha pasado J., que arrastraba como una losa más de 15 años de prisión por un centenar de condenas por robo y estafa cuando llegó desde el penal de Nanclares de Oca a la unidad asturiana, «el único sitio en el que se la cumple la Constitución, que dice que la cárcel es para rehabilitar a la gente», donde «no hay drogas y no se utiliza la violencia» y donde aprendió a «encarar los problemas y dejar el rencor». Hoy, con 46 años, lleva fuera cuatro. Sin consumir. Tiene novia y un trabajo. «Y tengo mi casa y mi vida, algo que ni siquiera podía pensar».

11/07/2013

El Arzobispo de Oviedo, Jesús Sanz Montes, ha defendido este jueves el proyecto educativo de reinserción Unidad Terapéutica Educativa (UTE) de la prisión de Villabona al entender que es "una hermosa experiencia donde las personas son devueltas a la sociedad con la esperanza real de haber cambiado de vida".

"Yo ni puedo ni debo entrar en ciertas polémicas de carácter político de diverso signo que pueden hacer de la UTE una bandera demagógica para intereses de partido. Pero atestiguo el valor de la experiencia como tal, que ha conseguido no sólo salvar a las personas sino también a sus familias" señala.

Así de contundente se ha mostrado monseñor Sanz Montes en su carta semanal que lleva por título 'Estuve en la cárcel y me visitaste. A propósito de la UTE', en la que hace una defensa del proyecto de reinserción tras visitar la cárcel asturiana. A juicio del prelado, "es conocido su prestigio en España y fuera de nuestro país. Claramente iluminadora es la estadística de los presos reincidentes que acaban volviendo a la cárcel tras su puesta en libertad: basta comparar los que reinciden proviniendo de los módulos normales y los que provienen de las UTE".

"Cuando ves que hay gente realmente dispuesta a volver a empezar de un modo nuevo alejados de sus errores, con un sincero arrepentimiento que les lleva a intentar una vida distinta; cuando ves a funcionarios que creen en este modelo diverso de prisión; cuando ves a gente de Iglesia comprometida con la pastoral penitenciaria, entonces rompes una lanza por esta experiencia mientras deseo de que no se manipule ni se cercene por nadie esta posibilidad rehabilitadora", añade.

25/05/2013

La Asociación de Familiares de la Unidad Terapéutico-Educativa del Centro Penitenciario de Villabona (UTE) denuncia el progresivo desmantelamiento del proyecto por parte de la dirección de la prisión asturiana, según quedó de relieve en un acto de apoyo a la UTE celebrado en la Facultad de Psicología de la Universidad de Oviedo.

Los familiares lamentan la eliminación de puestos de trabajo en las unidades y la disolución del equipo multidisciplinar, así como la puesta en entredicho de los programas de las ONG colaboradoras, según denuncia la portavoz de la asociación, Rosa Fernández.

El colectivo incide en la situación de «vaciado de contenido de todos aquellos elementos que representan las señas de identidad de la UTE», según indican.

A las denuncias sobre las deficiencias de funcionamiento de las unidades, suman el «desmantelamiento», decidido por la dirección de Villabona, del servicio administrativo que constaba de dos profesionales y realizaba el trabajo burocrático que genera el funcionamiento de la UTE.

La entidad también lamenta que no se produzca de forma inmediata, en el mismo día de la solicitud, la salida de quienes han sido expulsados o causan baja voluntaria en la Unidad Terapéutica, «lo que constituye una fuente de conflictos permanentes, porque esas personas no se sienten parte del proyecto y contravienen sistemáticamente las normas», como señala Fernández.

27/02/2013

La Unidad Terapéutica y Educativa de la Prisión de Villabona, en Asturias, no pasa por buenos momentos. ABC analiza esta «cárcel alternativa» y el modo en que ha demostrado que la reinserción de presos es posible.

La Unidad Terapéutica y Educativa de la cárcel de Villabona (UTE), en Asturias, se convirtió hace ya tiempo en un modelo a seguir por el sistema penitenciario español. Dieciséis cárceles en nuestro país aplican en mayor o menor medida su metodología de trabajo, que tiene como objetivo la reinserción de presos mediante un cambio radical del modelo convencional de prisiones. Lejos de quedarse en España, el sistema ha sido ya visto con buenos ojos por países como Irlanda y Colombia pero, aunque su éxito está más que comprobado (las cifras avalan su trayectoria), lo cierto es que la UTE no pasa por sus mejores momentos. Desencuentros entre el responsable de esta Unidad Terapéutica y el director de la prisión, Esteban Suárez, así como el reciente cese de tres de los coordinadores de la UTE han provocado que este modelo de reinserción ideado por Faustino García Zapico y Begoña Longoria viva hoy sus horas más bajas.

Un artículo extenso pero interesante que recomendamos a todos lo que no conozcan la UTE en directo.

24/02/2013

“Es el único sitio que he visto en 16 años en la cárcel en que se cumple el artículo 25 de la Constitución, en el que la cárcel es para rehabilitar a la gente. Eso es la Unidad Terapéutica y Educativa (UTE) de Villabona. Ahora se lo quieren cargar y no quiero ni pensar qué le espera a la gente de allí dentro si lo desmantelan”. La sentencia es de Jon, exconvicto con tres lustros de prisión a su espalda, que recorrió ocho de las cárceles más duras de nuestro país por un centenar de condenas por robo y estafa.

Lleva casi cinco  años reinsertado gracias al único modelo de éxito probado que existía en España hasta ahora. Instituciones Penitenciarias parece haber decidido desmantelarlo, acabar con 20 años de resultados palpables. Primero lo descabezó y, según denuncian funcionarios, internos y familiares, continúa “desguazando” su funcionamiento y los equipos que lo hacen posible. No ha atendido ni requerimientos políticos del Principado de Asturias y grupos parlamentarios, ni recomendaciones, premios internacionales o trayectoria.

Por la UTE de Villabona han pasado ladrones, atracadores, yonkis, estafadores, maltratadores, homicidas, narcos, terroristas y hasta condenados por delitos sexuales. Decenas y decenas de presos de los que, según cuentan responsables y voluntarios colaboradores, se han reinsertado en la sociedad con éxito un 75%. Hasta hoy la mitad de la cárcel de Asturias era una unidad terapéutica, cinco módulos de los diez totales, 460 internos. Iba a pasar a tener un sexto, el que se conoce en la jerga carcelaria como el de ‘destinos’.

El modelo nace en 1993 de la mano del impulso voluntario y desinteresado de dos funcionarios,Faustino García Zapico y Begoña Longoria. Eran los tiempos duros de la droga y se buscaba acabar con la toxicomanía en la recién estrenada prisión de Villabona. Ha resultado premiado en múltiples ocasiones y reconocido como modelo en Europa, América Latina y EEUU: el premioPríncipe de Asturias de Cooperación, Bill Drayton ha tomado a la UTE como ejemplo piloto para un proyecto internacional a través de su asociación mundial de emprendimiento social Ashoka. Incluso Instituciones Penitenciarias lo ha puesto como ejemplo en sus documentos internos. Del empeño de dos personas hace dos décadas se pasó a 70 implicados en los equipos multidisciplinares que trabajan con los presos 24 horas al día. Hasta ahora.

Jon explica para qué sirve la UTE de Villabona. “Me hizo recuperar la esperanza de vida: yo había protagonizado hasta una fuga en Nanclares de Oca por el mono y allí, en las celdas de aislamiento, ví cómo se suicidaban seis personas porque no había esperanza de vida”, relata. “Sin la UTE yo hoy no estaría aquí. Porque para salir del círculo de delincuencia y carcelario, de la droga, se necesita ayuda. Y ahora se ha roto esa cadena: los que quedan dentro o tienen grandísima fuerza de voluntad o se morirán allí”, afirma Jon, quien hoy sigue colaborando con la UTE.

“La unidad acababa con una sociedad paralela ficticia, con un código de silencio y un lugar en que sólo sobrevives si eres el más violento y fuerte”, subraya el exconvicto. Explica que cuando entras lo haces “voluntariamente”, que “firmas un contrato y te reciben otros presos, que es lo primero que te choca”. “Vas para escapar de celdas de aislamiento, de monotonía, de palizas, de silencio… buscas paz, y la encuentras”, relata Jon. Apunta también que el éxito está “en la cogestión” y en que todo se basa en el apoyo entre compañeros y “de los de la corbata”, los funcionarios. “Aquí no están frustrados y no se dedican a apretar botones o dar palos sino a lo que vinieron, a ayudar a reinsertarnos”, recalca en relación a los 70 trabajadores de la cárcel implicados.

Todo esto hasta las últimas semanas, cuando se descabeza la UTE. Se destituye a tres de los cuatro coordinadores y el 21 de febrero se prohíben las reuniones de coordinación diarias. Lo explican los propios funcionarios de las unidades, que como Zapico y Longoria prefieren no hacer declaraciones públicas por temor a represalias.

“No vamos dejar que esto se muera”, advierte con firmeza Rosa Fernández García, presidenta de la Asociación de Amigos y Familiares de la UTE Villabona. “Es acabar con el modelo penal y penitenciario constitucional de condena y reinserción.

“¿Por qué estrangulas el proyecto que te garantiza que allí no haya droga ni trapicheo?”, sentencia Rosa mientras denuncia que “hay quien campa por la cárcel fomentando todo lo contrario”. “Y se le permite desde la dirección”. 

"¿Qué es más importante, la autoridad o erradicar la droga?", agrega la presidenta de la asociación, quien como otras fuentes consultadas coincide en indicar que la UTE desaparece justo cuando se iba a hacer cargo del módulo "de destinos", el de presos "recomendados, los de confianza y donde el trapicheo y el conchabeo funcionan". La integración de ese módulo de privilegios en el grupo de unidades terapéuticas ya no ocurrirá. Es más, de cinco módulos UTE, más ese posible sexto hace menos de medio año, en la actualidad ya sólo quedan cuatro. Pronto quizá ninguno.

Fue, sostiene Rosa y algún funcionario, cuando empezaron los problemas. “¿Por qué no se ha querido que entre a formar parte de la UTE el módulo de destinos?”, pregunta con vehemencia. “Las familias están intranquilas, tienen miedo de que se disuelva la UTE y vuelvan a entrar drogas en los cinco módulos de Villabona que ahora están libres, donde los propios presos controlan que los compañeros no les fastidien”.

El rechazo al desmantelamiento de la UTE de Villabona no sólo tiene a organizaciones de voluntarios, presos y familiares enfrente. También al propio Principado de Asturias. La Junta General aprobó hace pocas fechas una contundente moción de apoyo. Y su Gobierno realiza gestiones, sin éxito de momento, para que no se desmantele. Además, ha logrado el inédito consenso de todos partidos políticos en Asturias. Sólo falta el PP.

El diputado socialista, Antonio Trevín, y el de IU, Gaspar Llamazares, han llegado a hablar con el ministro del Interior, Jorge Fernández Díaz: “Nos dijo que lo miraría. Y hasta hoy. Ha sido peor, se están acelerando la toma de decisiones y la caza de brujas”.

Denuncia de privatización de las prisiones

Trevín denuncia además algo que funcionarios y personas relacionadas con prisiones también señalan: “Creemos que hay una instrucción directa de Interior, que es el principio de una contrarreforma conservadora en base a principios ideológicos para privatizar el sistema penitenciario en España”. Se pretende, añade, que un modelo de éxito “y con tanta fuerza” como este “fracase” para hacer ver que es necesario externalizar la gestión de la reinserción.

Antonio Trevín destaca que PSOE, IU, UPyD y Foro han consensuado una proposición no de ley que elevarán al Congreso pidiendo que el Gobierno no desmantele la UTE de Villabona y restablezca su funcionamiento y equipos. El diputado socialista apunta que en la Comisión Mixta Congreso-Senado en septiembre, “incluso el Grupo Popular defendió la UTE de Villabona como modelo a implementar en todo el sistema penitenciario español”.

Llamazares, que también ha escrito al ministro una carta, viene denunciando además del desmantelamiento persecuciones personales a funcionarios y al propio impulsor del proyecto.

Instituciones Penitenciarias y la cúpula de la prisión de Villabona no han respondido a requerimientos para ofrecer su versión. En varias ocasiones han negado el desmantelamiento y en noviembre llegaron a manifestar que no sólo no ocurriría lo que está acaeciendo sino que se iba a ampliar el modelo a otras prisiones.

“Si pudiera tener al ministro delante, le diría que no se trata de una cuestión de poder, sino de personas y de vida: el que no hace prevalecer esto por encima de todo lo demás no sirve para estar ahí”, sentencia Jon con vehemencia: “Yo hoy le debo a la unidad lo que nunca pensé que iba a tener ya: una vida, una pareja, un coche y un trabajo que me dura dos años y medio”.

31/01/2013

La lucha intestina que enfrenta a la dirección de la cárcel llanerense de Villabona y a los promotores de la Unidad Terapéutica y Educativa (UTE) vivió ayer su último episodio: un acto de conciliación celebrado en el Juzgado de Primera Instancia nº 2 de Oviedo en el que el demandado, Esteban Suárez, director de la prisión, aceptó indemnizar al coordinador de la UTE y demandante, Faustino García Zapico, con 1.500 euros. La indemnización, «por daño moral», llega después de que García Zapico se querellase contra Suárez por injurias toda vez que el máximo responsable del centro penitenciario publicó en el tablón de anuncios de la cárcel una 'Nota informativa de la dirección para todo el personal' en la que hablaba de «un liderazgo autoritario» y de «una posición totalmente sectaria». De manipulaciones, enredos, «líderes mesiánicos» y «proyectos personalistas para satisfacer el propio ego».

Una nota que ayer tuvo que ser sustituida por un escrito de rectificación en el que Esteban Suárez reconoce «un ataque directo y frontal al honor del trabajador de este centro Faustino García Zapico» y le pide «excusas públicas».

Es el último triunfo de Zapico, respaldado por UGT y que también ha cosechado el apoyo de PSOE, IU y UPyD, que acordaron dirigirse al Gobierno central para pedirle que garantice la continuidad de la Unidad Terapéutica. Poco antes, en diciembre, fueron autoridades, familiares y amigos de los internos -a cuya asociación donará el coordinador de la UTE los 1.500 euros- quienes hablaron de «hostigamiento», «involución», «envidia» y «estrechez de miras» de los mandos de la prisión asturiana con respecto a los módulos libres de droga.

El director de Villabona, que también debe pagar las costas de abogado y procurador, había mostrado su oposición a ampliar la Unidad alegando que la oferta de plazas es «más que suficiente» y que hay que «corregir muchas de las actuaciones que se venían llevando a cabo por los profesionales amparadas en la concesión de una cierta autonomía de funcionamiento y en una percepción errónea de su líder, Faustino, de que puede hacer y deshacer a su antojo».